Uno de los ejes fundamentales de la Economía Circular es la eliminación del concepto de residuo. El impacto ambiental de los residuos abarca problemáticas como la contaminación, la pérdida de biodiversidad, la escasez de recursos o el cambio climático. La complejidad del reto de la reducción de residuos implica minimizar su volumen, optimizar su perfil y tratamiento en el fin de vida y facilitar la transición hacia nuevos modelos que evitan en origen su generación.
Estos cambios implican necesariamente a la participación activa de diferentes agentes: administración pública, ciudadanos, consumidores y negocios. Son cambios sistémicos, en el que el ámbito local juega un papel imprescindible.

Los residuos de envases de un solo uso son prioritarios en la transición sostenible. A nivel nacional, regulados en el Real Decreto de Envases y Residuos de Envases aprobado el 27 de Diciembre, que transpone una de las directivas dentro del marco del Plan de Acción de Economía Circular de la Unión Europea. En el sector alimentario, vinculados al «take Away» o al envío a domicilio, el uso de envases aumentó significativamente en el contexto de la pandemia y vinculado a los nuevos hábitos de consumo, siendo además de especial complejidad, por las dificultades logísticas, económicas, operativas y comerciales.
Concretamente en el caso de los vasos de café para llevar, el fin de vida es muy complejo. Por su patrón de consumo, los vasos de un solo uso no suelen ser desechados en el contenedor adecuado, ni los de papel en el contenedor azul ni los compostables en un punto adecuado de recogida o compostero doméstico. Por otra parte, los vasos de papel o cartón tienen en muchos casos una capa plástica de polietileno que los hace impermeables, pero que dificulta su separación en el reciclado, por lo que aún haciendo la separación correcta, el reciclaje no se realiza. Además, el café para llevar implica en muchos casos el consumo de otros elementos de un solo uso, como bandejas de cartón, cucharas de plástico, tapas plásticas o edulcorantes en monodosis.
La sustitución de los vasos de un solo uso por un envase reutilizable permite reducir el impacto ambiental e integrar un modelo que elimina el residuo desde el concepto. No obstante, un envase reutilizable sólo tendrá menor impacto si efectivamente es reutilizado de forma habitual y si además se siguen principios sostenibles en todo su ciclo de vida (desde la extracción de materias primas hasta su fin de vida). Un envase reutilizable empleado como uno de un solo uso tendrá lógicamente mayor impacto ambiental.
Como respuesta a esta problemática, ell Ayuntamiento de A Coruña, con la colaboración de negocios locales y con la implicación de la ciudadanía, lanzó la iniciativa «Coffee. Un vaso, moitos cafés» como parte de la Semana Europea de la Prevención de Residuos 2021 y se llevaron a cabo dos ediciones, en Diciembre del 2021 y Enero del 2022. Los objetivos de la iniciativa fueron:
- Concienciar a la ciudadanía y a los negocios locales sobre el impacto de nuestros hábitos diarios y hacernos reflexionar sobre alternativas más sostenibles.
- Impulsar la reutilización como alternativa preferida para el café para llevar.
- Realizar un proyecto piloto para detectar los obstáculos y oportunidades para el escalado.
Se repartieron en total de forma gratuita 600 vasos reutilizables en 9 cafeterías de la ciudad entre los clientes habituales de café para llevar, evitando así el consumo diario de vasos de un solo uso.
Los establecimientos participantes y los clientes recibieron información sobre el impacto de los usos de un solo uso y se han recabado datos para analizar las barreras para la reutilización, a través de un código QR, encuestas y entrevistas.
Esta iniciativa tuvo muy buena acogida, con una difusión que permitió concienciar y sensibilizar a negocios y usuarios, pero con oportunidades de mejora en torno a la implicación para incentivar la reutilización recurrente, que es clave para alcanzar un impacto ambiental positivo. Es necesario perfeccionar y escalar este tipo de acciones que facilitan la transición hacia hábitos más sostenibles, especialmente los relativos a problemáticas tan complejas como la sustitución de los envases de un solo uso.
Durante la acción, se puso de manifiesto el interés tanto de negocios y clientes por contar con alternativas sostenibles. La difusión y la acogida fueron muy buenas, agotándose las tazas rápidamente siendo reutilizadas en los días posteriores.
